Indicadores Educativos

Una de las formas de conocer la eficiencia, equidad y calidad del sistema educativo es a través del uso de indicadores, estos permiten que las decisiones de política educativa estén basadas en datos objetivos, es así que para dar cumplimiento al objetivo de “Construir y aplicar indicadores para evaluar el Sistema Nacional de Educación”, el Ineval tiene como uno de sus objetivos, definir, elaborar, medir y publicar un conjunto significativo de indicadores educativos, que tengan que ver con el contexto, las entradas, los procesos y el funcionamiento, así como los productos y resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 


¿Qué son los indicadores educativos?

 Un indicador es una medida estadística, específica, explícita y objetivamente verificable que da cuenta del estado del sistema educativo y registra su variación a través del tiempo. Son los datos que los sistemas escolares emplean para definirse, describirse, analizarse, legitimarse y monitorearse, sobre aspectos que se consideran importantes de los sistemas educativos.

Los indicadores deben proveer información en contexto, permitir el análisis de tendencias y proyectar situaciones futuras. En tal sentido, los indicadores educativos tienen que transmitir algo sobre un sistema informando algunos de sus aspectos, por ejemplo, el número de estudiantes de determinado nivel educativo o de todo el sistema es algo muy importante, pero no nos dice mucho sobre cómo funciona el sistema educativo, sin embargo, los estudiantes que completan sus estudios o que tienen éxito en pruebas de aprendizaje, si nos dice sobre el funcionamiento del sistema educativo. 

 Clasificación de los indicadores

Los indicadores se clasifican, de acuerdo a la información que suministran, en: descriptivos, explicativos, simples, elaborados o construidos, sincrónicos, diacrónicos. Se distingue a los indicadores según su pertinencia y utilidad para el monitoreo y evaluación (podemos agregar también, diagnóstico) y deben permitir ver el vínculo entre medios y fines.

De las múltiples clasificaciones que existen, hay cuatro tipos de indicadores: i) de insumos; ii) de acceso; iii) de producto y; iv) de resultados.

i) De insumos: miden los medios o recursos empleados para la satisfacción de las necesidades y, así, alcanzar los objetivos. Por ejemplo, docentes, edificios y demás instalaciones y equipamiento, libros de texto, capacitación y gasto. También se agregan combinaciones de variables de oferta y demanda, tales como los alumnos por docente, el gasto por alumno, etc. 

ii) De acceso: estos indicadores señalan características de usuarios potenciales de los servicios y determinan la accesibilidad de los servicios ofrecidos. Por ejemplo, distancia entre escuelas (localización geográfica), origen sociocultural de las familias, costos privados de la educación.

iii) De producto y resultado: Miden el impacto de un particular conjunto de políticas. La mejora de estos indicadores señala el éxito de las políticas y los proyectos y, por eso, están asociados a objetivos.